Los accidentes cerebrovasculares (ACV) es lo que comúnmente se conoce como trombosis cerebral o infarto cerebral. Sucede que una parte del cerebro se queda sin irrigación sanguínea, es decir sin nutrientes y sin oxígeno, ocasionando una muerte de las neuronas. En este caso, las neuronas que controlan el movimiento del lado izquierdo sufrieron ese daño y por eso se presentan esos síntomas. Los hallazgos del tac parecen estar en relación con cambios atróficos esperados para una persona de 89 años (el cerebro más pequeño, como encogido).