La percepción de los latidos cardíacos sin que estos generen inconformidad, puede relacionarse a la contextura del individuo. En las personas más delgadas es posible percibir fácilmente la transmisión de los latidos a nivel abdominal, sin que se trate de un aneurisma. La presencia de arritmias cardíacas, trastornos de ansiedad, alteraciones metabólicas como el Hipertiroidismo, o alteraciones de la pared vascular como los aneurismas de aorta, pueden explicar igualmente estos hallazgos. Por la sintomatología redactada, lo más recomendable es que se asista a una valoración presencial para determinar la necesidad de evaluaciones complementarias que permitan establecer una causa a esta sintomatología. Si en cualquier momento se presenta dolor abdominal súbito e intenso, desmayos o alteraciones de la conciencia, dolor torácico intenso o que dure más de 20 minutos o dificultad respiratoria, asistir por la urgencia al centro de salud más cercano.