La dermatitis atópica es una patología crónica de origen desconocido que requiere de un manejo especializado por parte de un dermatólogo. Las recomendaciones generales son mantener la piel hidratada y humedecida, utilizar ropa principalmente de algodón y el uso de probióticos.
Lo más importante es que consulte al dermatólogo para que puedan evaluar la severidad de su patología y recomendarle tratamientos avanzados de ser necesario.