El uso de medios de contraste no se asocia con la aparición de neoplasias hematolinfoides como las leucemias. El mayor riesgo asociado al contraste es la insuficiencia renal, que en caso de requerirlo el paciente se realizará un protocolo de nefroprotección previo.
Posterior a la realización de estudios imagenológicos, los dolores osteomusculares suelen asociarse a la permanencia en una misma posición para permitir la ejecución del mismo.