Se debe a la cercanía entre la vagina y el recto. La ampolla rectal (lugar donde se acumulan las heces) tiene por decirlo de alguna forma unos sensores que le hacen saber que hay un volumen X de excremento y se crea un reflejo para que defeques. Muchas veces el uso de dildos y consoladores, por la cercanía con el recto desencadenan el estímulo recibido por el cuerpo de que la ampolla rectal se encuentra llena y por tanto aumenta tu deseo o la necesidad de defecar aún cuando has evacuado previo a la masturbación.