Las lesiones previas así como el aseo inadecuado pueden favorecer un cambio en la coloración de la piel sin indicar necesariamente una infección. Es recomendable que asista a valoración para aclarar sus dudas mediante una revisión de la zona, que en principio puede esperar los tres meses en ausencia de hallazgos anormales u otra sintomatología. Realice un secado adecuado del área.