El uso de metronidazol no es usualmente dirigido a la prevención del sobrecrecimiento de Clostridium difficile. Si bien constituye una alternativa para el tratamiento de infecciones ya establecidas por este germen, el tratamiento habitual incluye la suspensión del antibiótico causante y se podrá complementar con otros antibióticos.
Si no hay claridad de la indicación del manejo establecido debe comunicarse directamente con su médico tratante. La recomendación es no emplear los antibióticos como profilaxis en ausencia de factores de riesgo específicos.
Evite la automedicación.