Posterior a 6 meses del trauma, es poco probable que presente signos de inflamación persistente, por el contrario correspondería posiblemente con una secuela o deformidad, probablemente secundaria a la falta de una intervención apropiada ante el traumatismo, quizás más severo de lo que inicialmente aparentaba.
Continúe en control médico para complementar los estudios o explorar alternativas al manejo de acuerdo a los hallazgos.