El ejercicio puede movilizar neutrófilos y monocitos desde la reserva granulocítica de la médula ósea mediada por corticoesteroides a través de un fenómeno ampliamente conocido, además induce una linfocitosis significativa principalmente debido a un incremento de la células no T movilizadas desde el bazo. Este e un efecto temporal volviendo a los valores regulares en alrededor de 03 horas, por lo que el resultado aunque real no resulta fiable a la larga.