La presencia de dolor muscular no es un síntoma de gravedad, puede hablar de algún golpe o de una mala postura que haya dejado el dolor como efecto secundaria. La sensación de haber sentido sangre recorriendo cabeza y espalda tampoco habla de gravedad por lo que puede estar tranquila. Signos de alarma: dolor de cabeza intenso, pérdida de conciencia, convulsiones, fiebre, déficit neurológico como pérdida de la fuerza de una extremidad