Entre algunos de los efectos adversos de la risperidona pueden ser alteraciones del sueño, agitación, ansiedad, dolor de cabeza, cambios en peso y apetito, mareo, temblores, taquicardia, visión borrosa, cambios en la presión arterial, malestar abdominal, nauseas , vómitos, entre muchos otros efectos. La mayoría se presentan durante las primeras semanas de tratamiento, pero desaparecen a largo plazo. En caso de que estos síntomas no sean tolerables te aconsejo acudir a una revisión medica para considerar cambio de medicación o suspensión de la misma.