El proceso de depilación con láser incluye múltiples sesiones en las cuales se emplea el láser para disminuir el tamaño de los bulbos pilosos (donde se origina el pelo), lo cual eventualmente conducirá a una reducción marcada o ausencia de su crecimiento.
Es normal que posterior a algunas sesiones se forme una pequeña costra en la piel secundaria a la acción del láser que también puede afectar las capas superficiales de la piel generando una pequeña lesión.
Evite manipular las costras para reducir el riesgo de manchados, estas caerán por sí solas o desparecerán en un par de días.