Normalmente, el sangrado de implantación es imperceptible, y cuando es evidente se trata de un sangrado leve, generalmente sin coágulos y mucho más escaso que el de una menstruación normal. Si tiene su periodo normal esto es un buen indicador de que no se encuentra embarazada. Si para su próximo ciclo menstrual presenta un retraso de más de 8 días, ese es el momento ideal para tomar una prueba de embarazo para confirmar o descartar el diagnóstico.