No existe un número especifico exacto sobre la cantidad de pulsaciones por minuto, sin embargo en actividades como caminar suavemente a paso normal, debería ser menor a 100 latidos por minuto. Si sientes que la frecuencia cardiaca aumenta demasiado o te soentes fatigada, es necesario que consultes con tu ginecologo o medico general para que evalue tu estado de salud, buscando descartar enfermedades como anemia o arritmias cardiacas.