Es posible que si reduce de forma notoria el consumo de distintos grupos de alimentos como proteínas y algunas grasas, presente deficiencias nutricionales posteriores que puedan repercutir en su salud.
Lo recomendable es que mantenga una alimentación balanceada, el consumo de frutas es apropiado, pero la comida chatarra o bebidas artificiales no aportarán mayores beneficios nutricionales y su consumo desmesurado podría facilitar problemas como una gastritis.