El aloe ha demostrado, entre sus beneficios, tener un efecto antiinflamatorio y por tanto si puede favorecer la mejoría de cuadros de inflamación y enrojecimiento cutáneo. No se ha encontrado beneficio o utilidad en el uso directo sobre el ojo, por lo cual debes tener suma precaución y en dicho caso acudir a un profesional de la salud para que te evalúe y colabore con un tratamiento oportuno para la condición.