En ocasiones se produce un acumulo de liquido no infectado, se llama seroma, drena líquido con las características que usted menciona.
La curación debe realizarse con agua y jabón una o dos veces al día, posteriormente oprimir con gentileza para ayudar al drenaje del líquido y por último secar y mantener seca la herida.
Siempre debe vigilar que la herida no presente aparición de calor, circunferencia roja, salida de pus o acompañamiento de fiebre, porque estos síntomas hablan de infección, por lo cual es caso de presentarlos deberá consultar prioritariamente al médico.