El manejo dependerá del tipo de secuela presente y la gravedad. Se puede iniciar con terapia física para fortalecimiento muscular y óseo, mientras ocurre una regeneración del tejido del hueso antes de considerar intervenciones quirúrgicas.
Sí es posible el uso de prótesis pero dependerá del estado de la articulación, muy probablemente se espere un tiempo para mejorar la condición del hueso.
Es importante que acompañe su proceso de rehabilitación con una alimentación balanceada que brinde los micro y macronutrientes necesarios para permitir el proceso de recuperación.