No existe restricción en si para el uso del transporte como el bus. La restricción es para evitar el polvo, humo, golpes u otros irritantes oculares frecuentes. En general se prohíbe montar en bus por los saltos que el vehículo puede dar, debido a obstáculos o baches en el camino. De la misma forma, cocinar puede exponer al contacto con humo o vapor, cosa que debe evitarse. Un mes luego de la intervención, el paciente podría reincorporarse a usar el bus y cocinar; sin embargo, no olvide dialogar con el médico tratante y preguntar acerca de la razón para este tiempo prolongado de restricción.