No, la fiebre no se relaciona con la ausencia de deposiciones, no debe preocuparse por ello. Por ahora, puede ayudar al niño manteniéndolo en reposo, dando abundantes líquidos, y manejando la fiebre con medios físicos (paños tibios, baños, ventilación) o antipiréticos como el acetaminofén.
Respecto al miedo por la deposición, es importante descartar que no exista un estreñimiento, si es así, el miedo podría relacionarse con el dolor y molestias relacionadas a la defecación en estos casos. El manejo de esta situación inicia con una dieta rica en fibra, frutas laxantes y abundantes líquidos, lo cual podrá hacer en casa.
Si no es posible encontrar una causa orgánica como el estreñimiento u otras afecciones de la región anal, se deben evaluar aspectos psicológicos que puedan condicionar el comportamiento del menor en torno a la zona anal o la defecación, intente dialogar con el niño y preguntar por posibles molestias, evite regañarlo o incrementar la angustia en torno a la defecación.
En cualquier caso, sería importante que acuda a control médico por consulta externa para seguimiento del caso y analizar su evolución. Adicionalmente, recuerde los signos de alarma para acudir a urgencias por su cuadro actual: fiebre que no mejora o persiste sin causa, no come nada o todo lo vomita, diarrea con sangre, respira con dificultad, se le hunden las costillas, convulsiones.