Lo ideal es tener una dieta balanceada evitando excesos de grasas, carbohidratos, comidas rápidas (perros calientes, pizza, hamburguesa, fritos, gaseosas, postres, pan blando). Consuma verduras, frutas, proteína a la plancha, asada, beba agua a diario. Es necesario que esto se acompañe de actividad física 3 - 4 veces a la semana, sin excederse ni sobrecargar los músculos para evitar lesiones. Recuerde que los cambios en los estilos de vida deben ser permanentes.