Dependiendo del tipo de lesión que hayan causado dichos fármacos sobre el hígado, sin embargo la gran mayoría deberían normalizarse o iniciar su descenso al cabo de 3-5 días. Todo fármaco que produzca lesión sobre el hígado deberá ser suspendido a menos que su efecto sea esperado y en aras de conseguir el tratamiento instaurado se mantenga bajo un correcto seguimiento.