No, no es posible que lleguen las partículas de vidrio al cerebro, pero lo que si puede suceder es que las sustancias que tienen estos productos, se degraden en el estómago y puedan intoxicarte. Adicional al riesgo de haber comido vidrio, que puede lesionar las vias gastrointestinales y generarte sangrados.
Así que si estás presentando mareo, dolor de cabeza intenso, vómito o heces con sangre, lo mejor es que acudas a un servicio de urgencias para valoración.