El molusco contagioso se disemina muy fácil con el solo contacto con los juguetes, ropa, toallas contaminadas. Sin embargo suele ser autolimitado, y en la mayoría de los casos desaparece solo sin dejar cicatrices.
El tratamiento puede ser la extirpación de la lesión mediante raspado, crioterapia o aguja, pero en niños pequeños se prefiere tratamiento médico como el que le recetó la dermatóloga.
Es posible que en esta revisión si ella evidencia que no hubo mejoría, cambie el tratamiento o se decida por la extirpación de las lesiones.