En personas jóvenes la principal causa de esta condición es la psicológica. Por eso lo algunas estrategias que se pueden utilizar incluyen:
- Controlar la respiración para tratar de relajarse y evitar la ansiedad ante la condición
- Pensar en otras cosas que no sean estimulantes durante el acto para retardar la eyaculación
- Ejercitar la musculatura del piso pélvico contrayendo varias veces.
- Existen geles retardantes que pueden ser usados.
- Controlar la masturbación, tomándose tiempo para llegar al clímax y no haciéndolo rápidamente solo para satisfacer la necesidad.
- Uso de preservativo durante la relaciones sexuales.
La eyaculación precoz se define como la eyaculación en menos de 1 a 3 minutos durante la penetración, o aparición de la misma ante estímulos sexuales mínimos.
Si a pesar de estas recomendaciones la condición persiste, acude a un médico a valoración.