Si además de la sed excesiva se presenta aumento en la frecuencia urinaria, aumento del apetito, pérdida de peso excesivo, mareo, visión borrosa, es probable que se tengan niveles elevados de glicemia por lo tanto es mejor consultar con el médico de confianza para realizar exámenes, confirmar el diagnóstico y de esta forma iniciar el tratamiento más adecuado.