Siempre y cuando haya una mejoría con el tratamiento antibiótico no hay de qué preocuparse. Hay lesiones que tardan más que otras en sanar, sin embargo es muy importante que realice un control con su médico tratante para poder valorar objetivamente la lesión y si requiere o no cambio de antibiótico, aumento de dosis, entre otras medidas para poder dar un manejo adecuado a la lesión en piel. Si hay inflamación, calor, supuración, adormecimiento de la pierna, consulte por urgencias.