Depende del tipo de dolor. Si es un ardor se diría que son episodios de reflujo gastroesofágico, especialmente si se siente un sabor ácido en la boca y se aumenta cuando se acuesta o después de las comidas. Si es un dolor opresivo que se irradia a la quijada con ahogo, podrían ser episodios de angina, lo cual tiene un origen cardiovascular.