Cuando se tienen relaciones sexuales sin protección, el riesgo de contagio por una infección de transmisión sexual es alto. Lo más recomendable es que se practique una prueba de VIH lo más pronto posible y repetir la prueba en 6 meses, ya que existe un periodo de ventana en el cual la enfermedad no se manifiesta y se debe evaluar en una segunda toma, entre 4 y 6 meses después de la primera muestra. Además, se recomienda que se realice un pool de exámenes dirigidos a encontrar infecciones de transmisión sexual como Sífilis, Hepatitis B.