Lo primero que se debe corregir son los hábitos dietarios y de vida, aumentar el consumo de frutas, verduras, vegetales, disminuir el consumo de grasas, comidas rápidas, salsas, harinas entre otros, debido a que eso puede generar parte de los síntomas. Si el mareo aumenta con los cambios de posición y genera la sensación de objetos que dan vueltas, es necesario que se acuda a una valoración de forma presencial para descartar la presencia de un Vértigo.