La recuperación de una revascularización es progresiva, muchas veces le cuesta un poco al cuerpo adaptarse al procedimiento invasivo que se realizó, a veces pueden tener calambres y molestias, se debe estar pendiente que si se siente adormecimiento, dolor o parálisis de algún miembro se acuda de inmediato a urgencias; se deben realizar estiramientos y movimientos para que los músculos se activen y evitar las malas posturas o posturas por tiempos prolongados.