Es recomendable que se realicen en la casa las terapias varias veces al día. Durante el embarazo puede existir retención de líquidos, lo cual puede aumentar la compresión de las estructuras nerviosas del carpo, por lo cual se pueden incrementar ligeramente los síntomas. Continuar con las terapias y ejercicios de estiramiento, si se vuelve incapacitante, acudir a una valoración presencial.