El flujo vaginal frecuente puede ser producido por: uso de anticonceptivos, uso de medicamentos, utilización de duchas vaginales, ropa interior inadecuada, alteraciones en la inmunidad (inmunodeficiencia), alteraciones hormonales o endocrinológicas.
Es importante que por el tiempo de evolución (4 años) consulte a su médico ginecólogo para realizar un examen presencial, evaluar las características del flujo y dar un tratamiento dirigido.