Para poder manejar las secuelas del esguince es importante realizar una adecuada rehabilitación física, con un fisioterapeuta que guíe los ejercicios y se fortalezcan adecuadamente los ligamentos y músculos.
Sin embargo recuerde que la recuperación puede ser lenta e, incluso, nunca recuperar el 100% de la función del pie. Una resonancia magnética no va a cambiar el pronóstico ni el tratamiento, por lo tanto, no es recomendable.