Si es normal, en general cualquier articulación del cuerpo puede sonar, esto incluye las esternocostales (es decir las de las costillas con el esternón), estos sonidos se producen por distensión de la cápsula articular y de los tejidos circundantes.
Hasta ahora este fenómeno no se ha asociado con ninguna enfermedad por lo que puedes estar tranquilo y continuar tus entrenamientos.
Si en algún momento llegarás a presentar dolor mientras realizas ejercicio o al tronar las articulaciones, si deberías solicitar una cita médica para evaluarte mejor.
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